En Noviembre del año 2016 fui diagnosticada con cáncer de seno en etapa 4 avanzado, triple negativo metastásico. Este me fue descrito como el cáncer más peligroso que una persona puede tener...

El proceso de retirar el tumor comenzó en Diciembre del año 2016 con una operación para mandar analizar el tumor y poder obtener un diagnostico concreto. Los resultados confirmaron el diagnóstico del doctor. Después de la operación siguió mi recuperación. Mis Pastores Ramiro y Cristina Garza levantaron un clamor (oración) juntamente con el resto de la iglesia Refugio Seguro. Ellos se posicionaron en la brecha por mí para pelear en contra del cáncer y del diagnóstico del doctor. Atreves de sus oración yo podía sentir que el favor de Dios estaba sobre mi vida a pesar del diagnóstico.

Después del proceso de la operación y recuperación se me hicieron varios exámenes. Cuando me toco consulta con el doctor yo lleve los resultados de los exámenes, y para sorpresa del doctor no había ninguna célula cancerosa en mi cuerpo. DIOS HABIA HECHO EL MILAGRO! Aun así el doctor decidió darme 8 sesiones de quimioterapia como medida de precaución. Yo no entendía esto puesto que yo sabía que Dios ya había hecho la obra en mí, y lo que Dios hace lo hace perfecto. A través de las oraciones Dios me había dicho que nunca más una enfermedad tocaría mi cuerpo, y yo lo sigo creyendo hasta el día de hoy. Antes de que el proceso de las quimioterapias comenzara el Señor me preparo. Cuando yo oraba el Espíritu Santo me decía que cubriera mis órganos, mi cerebro, y hasta la medula de mis huesos con la sangre de Cristo. Yo no sabía el porqué, pero pronto aprendí que el cáncer se extendía a esas partes del cuerpo. Durante el proceso de las quimioterapias las oraciones continuaron en mi iglesia, y yo podía sentir el respaldo de las oraciones en mi cuerpo. A través de las oraciones Dios me daba las fuerzas que necesitaba para aguantar cada una de las 8 sesiones. Nunca me llegue a sentir mal, al contrario yo hacia los viajes asta Saltillo, Coahuila para recibir las quimioterapias asolas. Mi familia no estaba de acuerdo con este, pero yo quería que vieran que Dios estaba conmigo y que Él era mi fuerza.

Señor, dame fuerza de búfalo y alas de águila para volar más alto que toda esta situación.

Blanca Reyes

Primeramente quiero reconocer y dar gracias a Dios por mi sanidad, toda la gloria y la honra sea para El. Quiero dar gracias a mi esposo, mis hijos, y mi familia por su apoyo y amor incondicional. En especial quiero agradecer a mi Pastora Cristina Garza y al grupo de intercesión de mi iglesia Refugio Seguro por posicionarse en la brecha por mí.