En el libro de Mateo vemos una historia ya muy conocida por todos. Jesús envío a sus discípulos sobre una barca al otro lado de la ribera. En el transcurso/proceso del viaje mientras la barca estaba en medio del mar, se levanto una gran tormenta. Las olas azotaban la barca, y aunque ellos trataban de remar con gran fuerza no podían hacer nada por si mismos porque el viento era contrario. Mirando esto Jesús comenzó a caminar hacia ellos andando sobre las aguas. Al mirar su temor Jesús les dijo, “¡Tened animo; yo soy, no temáis!” Para confirmación Jesús llamo a Pedro, y al comenzar a caminar Pedro el también anduvo sobre las aguas. ¡PERO! Al ver la grandeza de la tormenta Pedro se atemorizo y se comenzó a hundir. Por lo cual Jesús le dijo a Pedro, “¡Hombre de poca fe! ¿Porque dudaste?” Mas cuando ambos subieron a la barca la tormenta ceso completamente.

Como hijos de Dios muchas de las veces nos encontramos en situaciones semejantes a la de estos discípulos. Como pueblo de Dios somos cada uno de nosotros escogidos, llamados, capacitados, y enviados a ejecutar el propósito de Dios en nuestras vidas. En medio del transcurso se levantan tormentas con diferentes propósitos. Tormentas que nos ayudan a crecer espiritualmente o tormentas que nos quieren detener. ¡PERO SOBRE TODA TORMENTA ESTA DIOS! El nos llama como también llamo a Pedro a caminar sobre las aguas. El nos llama a caminar en fe no importando que tan grande se vea la tempestad. Cuando Jesús y Pedro caminar juntos y llegaron a la barca la tormenta ceso. ¿Que quiere decir esto? Que cuando nosotros caminos juntos con Dios no hay tormenta que nos pueda detener. Que cuando nosotros caminos juntos con Dios la tormenta tiene que cesar porque mayor es el que va con nosotros que la misma tempestad.

¡Tened animo; yo soy, no temáis!

Mateo 14: 27

Hoy yo te animo a caminar en fe junto a Dios no importando que tan grande se vea la tormenta. Yo te animo a declarar que Dios es sobre todo. Declara que Dios es sobre tu vida. Declara que Dios es sobre tu salud. Declara que Dios es sobre tu familia. Declara que Dios es sobre tus finanzas. ¡DECLARALO!